Test de Rorschach

El test de Rorschach es una técnica proyectiva que permite explorar aspectos profundos del funcionamiento psicológico. A través de la interpretación de estímulos ambiguos, se accede a contenidos internos que no siempre son conscientes o fácilmente verbalizables. Esto incluye la forma de percibir la realidad, gestionar emociones o afrontar conflictos. Utilizado dentro del proceso terapéutico, no se plantea como un diagnóstico aislado, sino como una herramienta que amplía la comprensión global de la persona. Su uso permite detectar dinámicas internas que pueden estar influyendo en el malestar sin que la persona sea plenamente consciente de ello.